Ballet fit, un modo de ponerse en forma sin darte cuenta

Miranda Kerr y Pippa Middelton, entre otras famosas, se han pasado a esta disciplina. ¿Sus beneficios? Tantos que antes de terminar de leer este artículo querrás practicarlo.

La bailarina profesional Gloria Morales

Con unas agendas de vértigo y yendo de desfile en desfile y de sesión de fotos en sesión de fotos, a todas se nos ha pasado alguna vez por la cabeza: ¿qué hacen las  modelos para estar en forma antes de subirse a la pasarela? Doutzen Kroes, Pippa Middleton y Miranda Kerr apuestan por el ballet fit, una disciplina basada en el ballet y combinada con elementos del fitness que ha llegado a España de la mano de la bailarina profesional Gloria Morales.  Se trata de una actividad coreográfica dirigida, que intercala, de manera continua o 
por intervalos: trabajo cardiovascular, tonificación y movilidad articular. Además, está prescrita por profesionales de la salud para la mejora de la condición física.

 

Cuáles son los beneficios

Una clase de ballet fit
  1. Ballet fit trabaja de forma alargada la musculatura interna. El trabajo propio de los bailarines y el de los ejercicios del  fitness, que pueden parecer tan distintos entre sí, resultan sin embargo complementarios, por lo que conseguimos un entrenamiento muy completo y a la vez divertido.
  2. Mejora la elasticidad y la flexibilidad, favorece el equilibrio y tonifica el cuerpo incidiendo en la musculatura y esculpiéndolo a imagen y semejanza de los cuerpos de los bailarines. Además, debido a la actividad cardiovascular, la práctica también favorece la eliminación de toxinas y grasas.
  3. La especial incidencia en el trabajo  abdominal ayuda a reforzar el core, reajustando el eje de la columna para conseguir una correcta postura corporal y combatiendo en todo momento la rigidez de la musculatura –ya que se trabaja tanto la flexibilidad como el estiramiento muscular-.
  4. Funciona como trabajo de compensación, ayudando a oxigenar la musculatura y a reducir las cargas musculares, así como a mejorar la postura y la flexibilidad con el fin de evitar futuras lesiones.
  5. En la parte final de la sesión, se realizan ejercicios de mindfulness, que favorecen el crecimiento personal, ayuda a desconectar, aumenta la autoestima y desarrolla una capacidad denominada “propiocepción”, la capacidad de sentir el cuerpo.
  6. Además la música y la danza ayudan a desarrollar amplias zonas cerebrales y producen dopamina. Esto significa que generan satisfacción, calman la mente y relajan el cuerpo. La música y la danza en grupo constituyen un modo de favorecer y mejorar las relaciones personales. Son una forma de comunicación a través de las emociones y el cuerpo. La música une a las personas que la comparten.

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