Mery Turiel agota los botines baratos de Mango que parecen caros

Negros y efecto piel de cocodrilo, los botines de Mango de Mery Turiel se han convertido en un 'best seller'. Ojo, que en la web está agotados, pero en tienda siguen disponibles.

Mery Turiel en una de sus fotos de Instagram

Mery Turiel nos ha vuelto a crear una necesidad. Hace unos días, compartió en uno de sus post de Instagram un top de lentejuelas que es pura fantasía y perfecto como parte de un look de fiesta de esta Navidad y ahora nos ha descubierto unos botines negros con estampado animal en relieve de Mango que, aunque son baratos, nadie lo diría. Parecen lujosos. 

 

Se agotan los botines de Mery Turiel

Como ocurre con el abrigo azul de líneas rectas que le hemos fichado hoy mismo a Melissa Villarreal, los botines de Mango de Mery Turiel son tan clásicos que pasen los años que pasen siempre resultarán elegantes, además tienen un valor añadido: el material con el que están creados hacen parezca lujosos. No son los de Ganni, uno de los regalos estrella de María Pombo en su cumpleaños, y tampoco los de Manu Atelier, con puntera de pato que son los favoritos de las influencers francesas, pero no tienen nada que enviarles. Eso sí, el precio es mucho más barato porque no superan los 40€.

Por qué parecen caros si no lo son

Botines de Mango (39,90€).
  • El color. Al ser negros, un color clásico y, por tanto, siempre parecen más elegantes y caros que otros modelos de otros colores más atrevidos, como el rojo o el blanco. 
  • El relieve. Los botines de Mery Turiel, con tacón cuadrado de 7 centímetros, no son de piel, pero el relieve efecto piel de cocodrilo hace que lo parezca.

Y tanto han gustado los botines de la autora de Iki: Aquello por lo que vale la pena vivir que se han convertido en un best seller. Como la propia Mery Turiel ha contado, desde que los llevó en unos de sus stories de Instagram se han agotado en la web. A la venta por 39,90€, una de sus seguidoras contó que en una de las tiendas físicas sí lo había encontrado y que se los pudo comprar.

piluca santos

Piluca Santos

De pequeña quería ser modelo, pero como no llego ni al 1,70 m. de Kate Moss mi madre me sugirió que mejor aprendiera a coserme los bajos de los pantalones. Era el primer paso para convertirme en una diseñadora de renombre. Después descubrí que enhebrar la aguja no era lo mío y que quizá enhebrar palabras se me daría algo mejor. He venido a cazar tendencias, criticar potingues y a comer toda la ensaladilla rusa que me dejen.

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