Hidratos de carbono: ¿sí o no?

Te contamos todo lo que le ocurre a tu cuerpo cuando consumes y eliminas de tu dieta el arroz, la pasta, el pan y los cereales.

La influencer Joana Vaz en una de sus fotos de Instagram

No eres la primera ni la única que, después de escuchar cómo todo el mundo habla de los hidratos de carbono se ha planteado si son buenos o no. Abres Instagram y ves platos con aspecto delicioso sin hidratos de carbono y cómo cada vez más influencers y famosas restringen el consumo de arroz, pasta y pan de su dieta, ¿por qué lo hacen? A continuación te contamos todos los pros y los contras de los hidratos de carbono

Por qué le dicen no

1. Control del apetito.  Uno de los motivos por los que el peso cae en picado al seguir esta dieta es la saciedad. Al reducir los carbohidratos, se ingieren más grasas y proteínas, con lo que se reduce el apetito y se toman menos calorías al día. También, erradica el mal humor característico de las dietas bajas en grasa. 

2. Pérdida de peso. Una  dieta baja en carbohidratos es de dos a tres veces más efectiva en pérdida de peso que una baja en grasas; además, es más fácil mantener nuestro objetivo a lo largo del tiempo.  Con este tipo de alimentación, el cuerpo está menos hinchado, debido a que los carbohidratos refinados presentes en platos como la pizza o la pasta, carecen de fibra.

3. Mayor pérdida de grasa. Hay 2 tipos de grasa: la subcutánea, es la que se ve a simple vista y que produce el efecto flacidez en el cuerpo. Y la visceral, la más peligrosa, que se acumula alrededor de los órganos internos. Las dietas bajas en hidratos facilitan la pérdida de mayor proporción de grasa, especialmente en el abdomen, como recuerdan desde Tenderete, el restaurante ALL DAY del Barrio de Salamanca. 

4. Menor riesgo de enfermedades cardiovasculares. Mejora el perfil del colesterol, baja los triglicéridos y la presión arterial. También, mejora la sensibilidad a la insulina y revierte la diabetes. Se ha utilizado para tratar enfermedades mentales como la epilepsia infantil, el Párkinson y el Alzheimer, ya que los cuerpos cetónicos tienen efectos neuroprotectores. 

 

 

Por qué le dicen sí

 1. Los hidratos de carbono son necesarios para el buen funcionamiento del cerebro. Se alimenta y funciona con glucosa, si no le suministramos los niveles mínimos que necesita podemos llegar a desarrollar trastornos de la personalidad o afectaciones cerebrales, funcionales, motoras y físicas.

2. Debilidad y calambres. Se puede sentir falta de estabilidad debido a la falta de azúcar en sangre o calambres, ya que no le estamos suministrando suficientes minerales al cuerpo. También, es usual sentir mareos, cansancio, fatiga y diarrea.

3. Pérdida de músculo.  Al conseguir el estado de cetosis, el cuerpo primero consume la grasa, pero cuando esta va bajando se empieza a degradar el músculo para usar sus aminoácidos como combustible.

4. Otras desventajas son: estreñimiento, halitosis dada la elevada producción de cuerpos cetónicos. Además, No es aconsejable en personas con problemas hepáticos o cardíacos, propicia el desarrollo de arritmias.

 

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