Siete consejos fáciles de poner en práctica para tener mejor sexo

Todas las parejas pasan por altos y bajos y hay mil maneras de darle vida (y nunca mejor dicho) a la vida sexual.

Fotograma de 'Sexo en Nueva York'.

A todas nos puede pasar. Llega un día en el que tu vida sexual, que en el pasado fue de tirar cohetes y tus vecinos seguramente puedan dar buena cuenta de ello, deja de serlo. Las relaciones son cíclicas y, por muy perfectas que creamos que son las del resto, todas pasan por altos y bajos y eso al final acaba afectando a la vida sexual. Estamos hasta arriba de trabajo, estresados y cansados y al final todo acaba teniendo sus consecuencias. ¡Pero hay mil maneras de darle vida (y nunca mejor dicho) a nuestra salud sexual! Tranquila, si te sientes mal es muy probable que tu pareja también sea consciente de ello y eso ya es un gran paso y hay remedios para todo. 

 

Por este motivo, la empresa líder mundial en salud sexual masculina Boston Medical Group da una serie de consejos para incorporar en el día a día con el objetivo de mejorar la vida sexual:

 

  • Practicar ejercicio: El deporte aumenta el rendimiento sexual de los hombres ya que mantiene en plena forma al corazón cuando se dilatan los vasos sanguíneos, igual en la zona del pene donde hay un flujo importante de sangre. Al mismo tiempo, ayuda a controlar los niveles de insulina producidos por el organismo, un remedio natural para combatir algunas enfermedades metabólicas como la diabetes, clave en trastornos sexuales como la Disfunción Eréctil. Entre las actividades más beneficiosas destacan el  running, la natación, el spinning o el yoga.
  •  Cuidar la alimentación: Algunos productos alimenticios incluyen sustancias que ayudan a potenciar las hormonas masculinas para las relaciones sexuales. Con el paso de los años, el cuerpo experimenta andropausia, lo que deriva en una menor producción de hormonas. Sin embargo, aunque no es posible evitar este tipo de cambios, hay alimentos que pueden compensar estos desequilibrios. Así, comer pescados azules como la sardina, el atún, el salmón o la caballa ayuda a disminuir notablemente el riesgo de padecer Disfunción Eréctil gracias al alto contenido de ácidos grasos poliinsaturados, principalmente los omega-3. Eso sí, hay que cocinarlo a la plancha, a la parrilla, cocido o al vapor.

 

  • Reducir el consumo de alcohol. El alcohol produce en los varones una interrupción de la erección al inhibir el buen funcionamiento del sistema nervioso central, por lo que disminuye la excitación y la respuesta sexual a la estimulación. Así, la ingesta etílica provoca trastornos sexuales, produciendo Disfunción Eréctil transitoria en muchos casos. Es más, según datos de Boston Medical Group, el 62% por ciento de los pacientes que acudieron a sus clínicas en España en los últimos cuatros años consumían alcohol.
  • Reducir el consumo de tabaco: Puede sonar manido, pero no por ello deja de ser cierto. Se advierte incluso en las cajetillas de tabaco. Y es que la Disfunción Eréctil es 2,5 veces más frecuente en hombres fumadores, especialmente a edades inferiores a los 50 años. Además, las relaciones sexuales suelen ser menos satisfactorias, según un estudio de la Universidad de Kentucky.

 

  • Evitar el estrés: Cuando alguien está estresado comienza a generar más cortisol en la sangre, la conocida como la ‘hormona del estrés’, que ayuda al organismo a producir energía y, de esta forma, es un estímulo para afrontar los problemas que le preocupan. Sin embargo, si estas situaciones no son resueltas y el cortisol sigue aumentando por meses o años, se pueden producir daños en el organismo que afectan directamente a la función sexual, manifestándose en trastornos. Entre 2017 y 2018, el 23% de las pacientes con Disfunción Eréctil que acudieron a Boston Medical Group sufrían de estrés, un síndrome que estaba presente en el 15% de los pacientes por Eyaculación Precoz.
  • Nada de drogas: Para cualquier ámbito de la vida, la droga es perjudicial. Y aunque se piense que puede llegar a ser estimulante para ser más potente en la cama, es un mito. De hecho, algunos de sus efectos son la disminución de la testosterona, la impotencia, la pérdida del deseo sexual o la infertilidad.  
  • Comunicación: Hablar con la pareja es clave para mejorar en el terreno sexual. Si el sexo se practica con alguien de confianza y el hombre tiene alguna patología sexual, como la Disfunción Eréctil o la Eyaculación Precoz, es fundamental tratarlo con la otra persona para liberar las tensiones y afrontar juntos el problema. Incluso si son relaciones esporádicas, es recomendable compartir las preocupaciones. 

 

Continúa leyendo