Tres prácticas sexuales que desconocías y son muy placenteras

Aunque los principales fundamentos de las relaciones sexuales siguen intactos, pero han nacido nuevas prácticas desconocidas.

Las nuevas prácticas sexuales en auge (Lelo)

El sexo es como los  helados: hay para todos los gustos y está en constante evolución. Que sí, que el helado de fresa, chocolate y el de vainilla están muy ricos, pero hay vida más allá de ellos. Y eso es precisamente lo que pasa con el sexo, los principales fundamentos de las relaciones sexuales siguen intactos, pero han nacido nuevas prácticas que todavía son unas desconocidas. 

“En la búsqueda del placer, innovar y probar cosas nuevas es fundamental para no estancarse. En los últimos 10 años el sexo ha experimentado un cambio radical impulsado, principalmente, por la voluntad de conocer y tener nuevas sensaciones”, señala Alberto Gooding, responsable de comunicación de LELO, la marca de juguetes eróticos, en España. “De hecho, la sociedad cada vez da muestras de una mayor capacidad para alcanzar el clímax de formas totalmente distintas, que hace algunos años no hubieran tenido cabida en su propio repertorio sexual”, añade.

 

'Cuckold', 'pegging' y 'fisting'

  1. Cuckold: Las  infidelidades son uno de los principales motivos que se encuentran detrás de la ruptura de infinidad de parejas. Sin embargo, el cuckold o cuckolding supone un nuevo paradigma en las relaciones sexuales. Esta práctica consiste en que una mujer con pareja mantenga relaciones con un tercero de forma consentida. En este sentido, existen varias posibilidades, ya que por lo general la mujer cuenta a su pareja lo que ha experimentado durante este encuentro o, en algunos casos, la otra persona juega el rol de espectador de la interacción con un/a tercero/a. Esta nueva tendencia, por increíble que parezca, hace que aumente la excitación de ambos.

  1. Pegging: Consiste en un intercambio de roles en el que las mujeres realizan una penetración anal al hombre, ya sea con algún tipo de juguete erótico (dildo o arnés) o con el dedo. El motivo de que esta práctica sexual sea cada vez más conocida reside en que ofrece un placer doble. Por una parte, mediante la penetración anal se produce la estimulación del punto P (P de próstata, equivalente al punto G femenino), que aporta al hombre un clímax mucho más intenso y placentero. Por otra, la mujer pasa a tomar una posición más dominante, lo que aumenta su nivel de excitación. Sin embargo, los principales inconvenientes de esta práctica residen en el miedo que muchos hombres sienten a ser estigmatizados y encasillados en una inclinación sexual distinta a la suya, así como el rechazo social que pueden sufrir muchas de la personas que disfrutan con ella por parte de sectores más tradicionales.

  1. Fisting: Esta es sin duda la práctica sexual más “salvaje”.  El fisting, que tiene un origen sadomasoquista, consiste en la introducción del puño en la vagina, aunque en los casos más extremos se llega a introducir parte del brazo. Incluso se llega a realizar en el ano. Valérie  Tasso, embajadora de LELO en España, destaca que “el fisting es una de las prácticas más complejas y que requieren un mayor nivel de conocimiento, sobre todo en los casos en los que la ‘penetración’ se produce a través del ano. En este sentido, es importantísimo destacar que, anatómicamente, el ano no está preparado para ello, por lo que es muy probable que se produzcan lesiones de algún tipo si se practica sin preparación previa”.

 

Imagen promocional de la serie 'Tú, ella y yo', de Netflix, una relación de tres.

Respecto a estas prácticas sexuales extremas tan en auge, Valerie Tasso recalca que “siempre han existido, pero sí es cierto que estamos siendo testigos de un ‘redescubrimiento de lo extremo’ entre los españoles. Además, si hoy en día alguien puede imaginar alguna práctica sexual sin pilas, eso ya se ha hecho”.

 

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