¿Cómo hacer el cambio de armario con el método Marie Kondo?

Desde que Marie Kondo llegó a nuestras vidas a través de su documental en Netflix Tidying Up with Marie Kondo todo está más en orden. O al menos lo intentamos. Estos consejos te ayudarán a hacer el cambio de armario en tiempo récord

@greykins

¡Ya no hay marcha atrás, amiga! Tú, que has estado alargando el momento de sacar la ropa de verano y has aguantado con todas las prendas de entretiempo y lo que has comprado de nueva colección, ya no puedes seguir así. Con este calor, tienes que hacer ya sí o sí el cambio de armario. ¡Vaya aburrimiento! Somos conscientes de ello y por eso precisamente nos hemos propuesto una cosa: ayudarte para que todo sea fácil, rápido e indoloro.

Desde que Marie Kondo llegó a nuestras vidas a través de su documental en Netflix Tidying Up with Marie Kondo todo está más en orden. O al menos lo intentamos. Ya hemos aprendido con ella a hacer de la mejor manera la maleta y ahora es su método el que nos ayuda con el cambio de armario, tan típico de estas fechas.

Toma nota de estos siete consejos de MyPoppins basados en el método Marie Kondo sobre cómo convertir el desorden en tiempo libre y relax y cómo sobrevivir al cambio de armario y la llegada de la primavera

 

Genera un entorno preorden

@greykins

A primera hora de la mañana nuestra mente está despejada. Necesitaremos estar en un espacio tranquilo, si puede ser sin música, o al menos una música ambiental que no distraiga. Y mejor en soledad, así no estaremos condicionados por opiniones externas que nos hagan dudar.

 

Cambia las normas del orden

@stellasimona

Según Marie Kondo, la autora de este método, solo se puede ordenar por tipología de objeto y por persona. Es decir, que no hay que ordenar por lugares, porque estamos asignando distintos ‘puntos de descanso’, duplicando el almacenamiento, y eso no es efectivo, ni tampoco nos ayuda a encontrar las cosas.

 

Bye, bye ruido

leiasfez

Cuando más ordenada está la casa, menos indicadores necesitaremos: podremos deshacernos de las etiquetas y letreritos que tengamos por ahí, y veremos que todo quedará más despejado. Al eliminar ese exceso de información visual conseguiremos un espacio más diáfano y cómodo, sin palabras que llenen el aire.

 

Empieza por lo fácil

La ropa debe ser el primer paso, porque estamos más hechos a la idea de desprendernos de ella. Después será el turno de los libros. Para Marie Jondo no hay que acumular más de 30, así como guardar papeles es más que innecesario. Lo último deben ser los objetos con carga sentimental, porque es lo que más nos costará dejar ir. Además, al hacerlo en último lugar nos habremos entrenado con los demás objetos.

 

Ser agradecido

La autora lo explica así: “No creo que deba haber ninguna competición en nuestro corazón entre cosas y personas. Si valoramos los objetos que nos importan, y los tratamos bien, no solo durarán más y nos darán más placer; también podemos aprender incluso a ser más amables y generosos con las personas”.

 

Conserva lo que te hace feliz

hannahfgale

Para algunas personas serán muchas cosas, para otras, un puñadito. “La clave es trabajar para identificar aquello que verdaderamente produce dicha, y para la mayoría de la gente no es fácil. Pero es la mejor manera de asegurarnos de que vivimos con aquello que nos satisface. Y en la cantidad justa”.

 

Almacenamiento vertical

blaireadiebee

Cuando reduzcamos la cantidad nos daremos cuenta de que es mucho más fácil de encontrar lo que buscamos y quedará más aireado cuando esté ordenado de forma vertical. Esto no significa que haya que apilar formando torres, al contrario. Es simplemente una forma distinta de doblar las prendas.

 

piluca santos

Piluca Santos

De pequeña quería ser modelo, pero como no llego ni al 1,70 m. de Kate Moss mi madre me sugirió que mejor aprendiera a coserme los bajos de los pantalones. Era el primer paso para convertirme en una diseñadora de renombre. Después descubrí que enhebrar la aguja no era lo mío y que quizá enhebrar palabras se me daría algo mejor. He venido a cazar tendencias, criticar potingues y a comer toda la ensaladilla rusa que me dejen.

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